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· Yasna Palmeiro

¿Qué es la investigación transdisciplinaria?

El calor extremo en las escuelas no es un problema que pertenezca a una sola disciplina ni a un solo sector. Involucra al clima, la salud, la infraestructura, la educación y la política pública, y afecta a estudiantes, docentes, familias y autoridades. Por eso, en EscuelasCool trabajamos desde un enfoque transdisciplinario. En esta nota explicamos qué entendemos por transdisciplina, tomando como referencia principal la guía de campo sobre investigación transdisciplinaria de la Universidad de Utrecht.

Más allá de juntar disciplinas

La guía define la investigación transdisciplinaria como aquella que integra conocimientos de distintas disciplinas académicas y, además, de actores no académicos, con el fin de abordar desafíos sociales. Comparte con la interdisciplina la idea de cruzar fronteras entre campos del saber, pero agrega un elemento clave: reconocer que las personas fuera de la academia tienen conocimientos valiosos sobre los problemas que se investigan. La ciencia deja de hacerse para la sociedad y pasa a hacerse con ella.

Esto supone una doble exigencia. El conocimiento producido debe ser riguroso según los estándares científicos, pero también socialmente robusto, es decir, pertinente y utilizable en el contexto real donde se aplica.

Lo que la transdisciplina no es

La guía insiste en dos distinciones. No es solo comunicación o divulgación: presentar resultados en medios o conferencias es un flujo de información en una sola dirección. Tampoco es investigación extractiva, en la que se recogen datos de las personas mediante encuestas o entrevistas sin que tengan voz en el proceso. Ambas actividades pueden formar parte de un proyecto transdisciplinario, pero lo que lo define es la coproducción de conocimiento: los actores externos ayudan a dar forma a la investigación, desde las preguntas hasta los resultados.

Tres tipos de conocimiento

Cuando se busca resolver problemas sociales, la transdisciplina apunta a producir tres tipos de conocimiento: sobre cómo funciona el sistema (qué ocurre y qué podría ocurrir), sobre las metas deseables (hacia dónde queremos ir) y sobre la transformación (cómo llegar ahí). En nuestro caso, esto se traduce en medir la exposición al calor en las aulas, construir con las comunidades una visión de lo que sería una escuela protegida y definir junto a autoridades de salud y educación las políticas que permitan alcanzarla.

Actitudes para trabajar así

La guía destaca algunas actitudes necesarias: aceptar la complejidad, abrirse a la diversidad de miradas, generar resultados útiles tanto para la academia como para quienes toman decisiones, y actuar con humildad, sin suponer que el equipo investigador ya sabe cuál es el problema. También advierte que el desacuerdo no es un obstáculo que haya que eliminar: los enfoques pluralistas pueden producir resultados más sólidos. Aclarar expectativas y construir confianza con los socios es parte central del trabajo.

Una advertencia importante para América Latina

Buena parte de la teoría sobre transdisciplina se ha desarrollado en países de Europa occidental con altos ingresos. La propia guía recoge la advertencia de que estas metodologías no pueden simplemente copiarse en otros contextos y deben adaptarse a cada realidad. Para un proyecto que trabaja en Chile, Colombia y Perú, esta es una invitación a construir formas propias de colaboración, arraigadas en nuestros territorios.


Fuente principal: Utrecht University. What is transdisciplinary research? Transdisciplinary Field Guide. Disponible en: https://www.uu.nl/en/research/transdisciplinary-field-guide/get-started/what-is-transdisciplinary-research